Nuestro querido yacimiento después de las actuaciones nos ha dejado encantados con ese destapar el tiempo con mimo, 2.200 metros cuadrados consolidados, y 200 en camino para una musealización al aire libre de este espacio con un tremendo potencial. Punto obligado para todo aquel que le guste descubrir el pasado y acompañar esta lección en altura y disfrutando de la mejor de las naturalezas, las que nos dan sus vistas desde aquí.

Uno de los lugares más mágicos de Galicia y el más fértil en aras porque nos ha regalado hasta 174 dedicadas al dios Bero Breus, el dios de la salud.
Las vistas privilegiadas del lugar y ahora, su aún más conservado patrimonio, hacen que este sitio se convierta en una de nuestras visitas obligadas, no solo para orar desde cualquier piedra al astro sol.
Si te apetece compartir tu visita con todos no tienes más que unirte a nuestro grupo o etiquetar las fotos por twitter a @seseixa o a @galiciamaxica y la disfrutarán todos.








Relacionado
El Botánico de Caldas de Reis. El gran jardín de Galicia
A Pena de Erosa
Illote de Beiro, el islote escondido entre mareas