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Estos días está de actualidad y ha centrado el foco de muchas noticias el suceso acaecido en una de las figuras de una columna de la portada de Praterías en la Catedral de Santiago. Con alevosía y nocturnidad alguien sin cabeza se preocupó de dibujar unos bigotes y las míticas letras en referencia del famoso grupo Kiss con un rotulador azul. La limpieza de esta desgracia costó la friolera cifra de entre 10.000 y 12.000 €.
Desde aquí, sin embargo, queremos hacer un llamamiento a la cordura y al respeto para no solo con la catedral, sino para todos los bienes patrimoniales y culturales repartidos por toda Galicia y que cada día corren la misma o peor suerte que este.
Muchas veces nos despertamos con noticias de agresiones a mámoas, petroglifos, iglesias y muchos más, todos ellos milenarios y que por desgracia no levantan la misma expectación mi preocupación que la catedral. Bien es verdad que la catedral es un centro turístico, pero bien podríamos diversificarlo e intentar desviar ese turismo hacia otras zonas de Galicia.


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