En Galicia son muchos los que marcaron con su vida un antes y un después en la historia, pero quizás debamos hablar de una de las personalidades más conocidas, no por su vida, sino por su muerte, ya que marcó con ella la mente de muchas personas e reinició un debate que estaba acallado tanto por la moralidad como por las autoridades, la eutanasia.
As Furnas
Hoy, haciendo una de las maravillosas playas gallegas me tocó crear el lugar donde Ramón sufrió el accidente que lo dejó postrado en una cama a los 25 años, sin lugar a dudas un sitio que marcará la página. Es muy difícil mantener tu opinión apartada de algo que crees justo y necesitas compartir, me planteé el hacerlo sin mencionarlo, es decir, galiciamaxica.eu es para compartir sitios, para que seas tú el que los descubras una vez allí, pero creo que esta historia va unida a la playa y los homenajes ya son parte de paisaje y hablar de As Furnas sin nombrar a Ramón sería como hablarte de la costa sin nombrar el mar y ¿quién fue esa persona?, para muchos de nosotros un gran luchador y una bellísima persona.
Ramón Sampedro
He decidido acompañar la lucha de Ramón con mi opinión, aunque ya descansa su voz aún resuena en las conciencias. La Libertad de elegir que hacer con su vida.

Deciros que sé que siempre tendremos detractores en lo que se refiere a criterios, ya que todos tenemos diferentes formas de pensar, al igual que criterios y fundamentos. Hablaré por lo tanto en primera persona desvinculando la página de mi forma de sentir el tema y de mi posicionamiento. Para mi, Ramón Sampedro fue una persona que después de su accidente no volvió a ser feliz, como él bien decía, aprendió a reir llorando, atrapado en un cuerpo sin vida y en plena facultades decidió luchar por acabar con lo que para él era una pesadilla, siendo así el primer español, además de Gallego que luchó por el derecho a morir, la eutanasia, penado por la ley en nuestro País.

Años de lucha en juzgados, peticiones, entrevistas, libros… no lograron que este hombre consiguiera lo que para él era un derecho, la ayuda a terminar con su dolor. No era tanto físico como psíquico, que sin lugar a dudas es el más doloroso, aceptar que un accidente pueda postrar un cuerpo joven en una cama y que a partir de ese día necesitarás ayuda para todo, eso era lo que realmente peor llevaba Ramón el sentirse una carga para los demás.

«Mar adentro»
«Mar adentro» reflejó su pesadilla particular, su sufrimiento, y sus ganas de partir como el decía a donde fuera, daba igual, no temía la muerte, estaba preparado.
Siempre defendió a las personas que a diferencia de él, luchaban, pero pedía que se respetase su decisión de acabar con su vida ya que su deseo era individual y sus circunstancias para él bien distintas, el no quería vivir. Abrió en la sociedad múltiples debates y en muchos hizo tambalearse principios.


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