Os traigo un museo al aire gratuito que tiene un aire muy especial, casi de cuento oscuro o santuario mágico rural. En Galicia existen sitios que el mapa ignora… pero cuando los encuentras, jamás se olvidan.
En Sanxés, justo al borde de un camino existe un rincón donde la madera dejó de ser material, transformándose en historia, en leyenda, ¡casi viva!.
El bosque mágico en Sanxés
Obra de Manuel Marqués
Este precioso proyecto nace de la mano de Manuel Marqués, quien miró en los troncos viejos mucho más que madera desechada. Y donde otros observaban despojos, él halló formas, figuras y cuentos. Y de ese modo, pedazo a pedazo, dio vida a este singular lugar, donde cada escultura parece custodiar una bonita historia.
Su muerte deja huerfana su obra
Ha transcurrido ya más de una década desde que Manuel Marqués se murió. Doce largos años desde que se silenciaron sus manos, las que trabajaban la madera, esculpiendo formas que otros jamás vislumbraron. Donde la mayoría percibía simples troncos, el imaginaba y plasmaba vidas enteras, anhelando ser rescatadas.
Nos falta Manuel, y no hay mejor forma de rendirle homenaje que visitando su obra.
El proyecto comienza con su jubilación
Luego de una vida dedicada a Astilleros Gondán, fue en su merecida jubilación cuando optó por dedicarse por entero a su verdadera pasión.
Lo hizo sin límite alguno y de manera altruista. Sin tregua. Con la paciencia de aquel que sabe, que no está meramente construyendo objetos… sino legando algo perdurable.
Piedra y madera
Cada talla, cada forma, cada rincón en el museo al aire libre, ¡es tiempo hecho real! Es generosidad, trabajo duro y amor, aunque tambien soledad y pura esencia. Es el rastro dejado por manos que trabajaron años en silencio, sin halagos, seguras de que aquello que creaban no sería fugaz, sino algo para siempre.
Este sitio es un diálogo continuo con la naturaleza. La madera, un día árbol, nunca dejó de serlo por completo, sigue viva, cambiando, fusionandose despacito en el entorno.
Este lugar especial refleja a su creador. Su forma de ver la vida, apreciar la paciencia y notar la hermosura. Ahora que no está, cada figura es un recuerdo, resistiendose a irse. Porque el tiempo pasa y el sitio se estropea un poco, pero hay algo que aún existe, la sensación de que quien construyó esto sigue allí, silenciosamente observando como su herencia no se olvida.
Y, sin embargo, en la actualidad, ese sitio que erigió con sus propias manos, se va desvaneciendo gradualmente. La madera se marchita, la vegetación prospera, el olvido se manifiesta… como si la obra aún aguardase, a quien la conserve, tal como él solía hacer.
Su sentir
Él lo declaraba con simpleza, sin mucha farándula, casi como quien susurraba un anhelo: «A mi lo que quisiera es que el sitio se viese lo mejor posible, pero non tengo tiempo para cuidar eso como se debe, porque lleva más faena de lo que parece».
Valoración del espacio
Por que hay cosas que no deberían depender de una vida para seguir en pie.
Y quizás ahora, máis que nunca, lo que queda no es solo su herencia… sino la obligación de evitar su desvanecimiento. Por que aquí no se va solo a observar…Se va a valorar y cuidar.
Rutas
Mapa
Se localiza en Sanxés, en la parroquia de Bogo, A Pontenova. No suele ser uno de los puntos más conocidos de A Pontenova y es que es un concello plagado de puntos de interés y a veces, éste se postpone por otros.














Relacionado
Caldas de Reis florece con O Botánico
El Botánico de Caldas de Reis. El gran jardín de Galicia
La Santa Compaña y su escultura a tamaño real