Apostar por el románico significa fomentar un turismo que sea respetuoso y de calidad, que revitaliza el entorno rural sin arruinarlo, y que, además, educa y emociona. Hay lugares que no solo se visitan, se sienten. Lugares donde el tiempo se detiene, donde las piedras hablan y el silencio reposa como una oración.
Hoy quiero compartir algo que me emociona profundamente y que siento como una oportunidad única para reencontrarnos con nuestra historia, nuestro arte y nuestra identidad, el nuevo programa piloto de apertura de iglesias románicas en la Ribeira Sacra.
Románico gallego
¿Sabías que esta tierra nuestra alberga una de las mayores concentraciones de arte románico rural de toda Europa? Y sin embargo muchas de estas joyas arquitectónicas permanecen cerradas, silenciadas por la distancia, por la falta de medios, por el olvido. Pero ahora, gracias al esfuerzo conjunto del Consorcio de Turismo Ribeira Sacra y la Diócesis de Lugo, se abre una puerta. O mejor dicho, se abren muchas puertas. Y tras ellas, nos espera la emoción.
En Galicia, el románico no se encuentra solo. Se entrelaza con valles, montes y ríos. Visitarlo es también una forma de reconectar con la naturaleza y disfrutar del silencio.
Fechas de apertura
A partir del 12 de abril y hasta mediados de septiembre, reservando podremos visitar algunas de las iglesias más hermosas y simbólicas de nuestra tierra por un «precio módico» que no solo nos permitirá entrar, sino que contribuirá directamente a su conservación, a su cuidado, a que sigan vivas. Porque estas iglesias no son solo piedra y retablo: son historia, arte y fe. Son identidad.
El románico es algo delicado. Sin el debido cuidado, se puede perder. Cada iglesia que se conserva, que se abre al público, que se explica, representa una victoria contra el olvido. Valorar el románico gallego es amar a Galicia tal como es antigua, sabia, humilde y hermosa.
Tarifa
Las visitas solo costarán 2 € (o 1,5 € si vienes en grupo), te darán la oportunidad de explorar templos únicos en Taboada, Carballedo, Pantón, Sober, Chantada y O Saviñao. Además, hay condiciones especiales para que menores, personas desempleadas, con discapacidad, guías oficiales, miembros de ICOM/ICOMOS y residentes locales puedan disfrutar de la entrada gratuita. ¡Es una oportunidad única para conocer y cuidar nuestras raíces!
Horarios
MARTES
- 10:00–12:00 → Santa María de Nogueira
- 12:30–14:00 → San Xoán da Cova
- 16:00–18:00 → San Vicente de Pinol
- 18:30–20:00 → San Xillao de Lobios
MIÉRCOLES
- 10:00–12:00 →San Miguel de Eiré
- 12:30–14:00 →San Vicente de Pombeiro
- 16:00–18:00 → San Pedro de Bembibre
- 18:30–20:00 →Santo Estevo de Ribas de Miño
JUEVES
- 10:00–12:00 → Santa María de Nogueira
- 12:30–14:00 → San Xoán da Cova
- 16:00–18:00 → San Xillao de Lobios
- 18:30–20:00 → San Vicente de Pinol
VIERNES
- 10:00–12:00 → San Miguel de Eiré
- 12:30–14:00 →San Vicente de Pombeiro
- 16:00–18:00 → Santo Estevo de Ribas de Miño
- 18:30–20:00 → San Pedro de Bembibre
SÁBADO
- 10:00–12:00 → San Xillao de Lobios
- 12:30–14:00 → San Vicente de Pinol
- 16:00–18:00 → Santa María de Nogueira
- 18:30–20:00 → San Xoán da Cova
DOMINGO
- 10:00–12:00 → Santo Estevo de Ribas de Miño
- 12:30–14:00 →San Pedro de Bembibre
- 16:00–18:00 → San Vicente de Pombeiro
- 18:30–20:00 →San Miguel de Eiré
Para cuidar de este valioso patrimonio, se ha establecido un límite de 25 personas por iglesia. Si se alcanza este número, los visitantes podrán entrar a medida que otros salgan, con un tiempo de visita aproximado de 15 minutos en esos casos. Todo esto se hace para asegurar la accesibilidad y el respeto por el entorno.
Iglesias
San Pedro de Bembibre, San Xoán da Cova, San Miguel de Eiré, San Vicente de Pombeiro, San Xillao de Lobios, San Vicente de Pinol, Santa María de Nogueira de Miño, Santo Estevo de Ribas de Miño… cada uno de estos templos guarda siglos de vida entre sus muros. Pinturas murales que aún susurran sus colores, tallas que miran desde el silencio, arquitectura que late con la fuerza de lo eterno.
Este programa no es solo una visita turística. Es una forma de mirar con otros ojos, de sentir con el corazón lo que fuimos, lo que somos. Es una oportunidad para que las nuevas generaciones se acerquen a este arte sagrado, para que los niños, los jóvenes, los vecinos y visitantes puedan entrar en contacto con nuestra rica herencia cultural.
¡Ya tengo mi lista de iglesias por descubrir! Y quiero invitarte, a ti que me estás leyendo, a que reserves tu lugar y recorras los caminos que te llevarán a estas joyas ocultas. Déjate emocionar, porque cuando una iglesia románica abre sus puertas, también se abre un portal hacia el alma de Galicia.
Nos vemos entre piedras milenarias, donde aún resuena el canto de nuestros ancestros.












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