Por siglos, la laguna de Antela fue casi un mundo aparte. Era un océano interno, latiendo en el mismo corazón de Galicia. El agua, un vaivén constante con las estaciones, mandaba el ritmo de la vida. Pescadores, labriegos, aves en vuelo hacia otros mundos, todos ellos daban vueltas a las orillas de ese lago inmenso. No era simple postal, era armonia.
La laguna de Antela resguardaba la tierra de las crecidas, nutría los campos, alimentaba la vida. Y, como todos los lugares grandiosos y tenía su propia leyenda. Contaban de una urbe tragada por el agua. De campanas que se oían sonar bajo el agua, en noches particulares. Nadie lograba verlas, pero todos las escuchaban aunque no creyeran en ellas.

La Laguna de Antela
Xinzo de Limia es un municipio ourensán que se ubica en una amplia depresión tectónica, aquí era donde se encontraba antaño la mayor laguna natural de agua dulce que existió en España y en la península.
Año 1958. Se inicia la batalla en contra el agua.
¡Los planos llegan, las máquinas se presentan sin avisar, las promesas flotan…en pro de la salud!
La laguna de Antela… ahora es un problema. Hay que hacer que se seque.
Canales abriéndose camino por la tierra, van borrando la vida de la gran laguna. Día y noche, la laguna se desangra, escurriéndose al subsuelo, cortando y cambiando el curso de lo que antes le daba de beber.
Antela persiste, aún resiste… pero el nivel baja, y baja sin retorno.
Primero, las aves…cambian el destino, luego los juncos, dejan de crecer…la vida lentamente pierde su espacio preciado. Y después, viene un silencio más profundo del habitual. Y el recuerdo de lo que fue, la laguna más grande del interior de Galicia, ya no existe
¿Sabías que fue el episodio de extinción de especies más grave documentado en Galicia?
“Aquí hubo un lago. Tan grande que parecía no tener orillas. Y hoy… no queda nada.”
El plan de recuperación
La tierra, esa que dicen que se volvió fértil, y fue utilizada para cultivos. Pero al final el proyecto de fertilidad también dió vida a areneras que en 1972 coquistaron el sur de la laguna.

1972
Las areneras esos espacios industriales abarcaron de la misma laguna de Antela unas 250 hectáreas. En la actualidad muchas de ellas se encuentran en estado de abandono.
Entonces entendemos que en esto no ha ganado nadie, todos perdimos. Aunque algunos tuvieran más llenos los bolsillos.
El clima cambia. Las inundaciones regresan. El equilibrio se rompe. Lo que se llamó victoria empieza a parecer una pérdida irreparable.
En la actualidad
Se puede acceder y recorrer todo el espacio en coche. Recorrer la zona despacio y bajar a los observatorios ornitológicos es la clave para apreciar de verdad, la verdadera importancia del cambio.
La importancia de la laguna de Antela
Hemos observado la gradual desaparición de algo monumental, no solo en sus dimensiones, sino en su rol ecológico profundo. La pérdida de una laguna o su transformación es mucho más que agua que se va, significa el colapso de un sistema entero que regula clima, vida y agua.
Las lagunas, son centros esenciales del ecosistema. Controlan el flujo hídrico, protegen contra inundaciones, guardan carbono, y mantienen una biodiversidad enorme, en comparación a su espacio. Allí, es donde empieza la cadena alimenticia.
Si faltan lagunas, los insectos acuáticos sufren mucho. Que falten insectos, no es solo una señal, es que el sistema ya falló.
Cuando un humedal se va, el ecosistema no se ajusta, se empobrece. El suelo se deteriora más rápido, y el futuro se pone en peligro.
No es solo un paisaje lo que perdimos. Perdimos algo natural y muy necesario, algo que no podemos reemplazar.
Un anciano dijo una vez “Puedes drenar una laguna. Pero no puedes borrar lo que fue.”
Y de lo que fue nacen nuevos proyectos de dar vida a la laguna, poco a poco como quien murmura algo maravilloso.
Poco a poco, sin grandes pretensiones pero haciendo, haciendo que la vida regrese a la Laguna de Antela.
Primeros pasos. Las labores en la tierra
En Veiga de Gomareite (Ourense), nació una idea nueva. La Sociedade Galega de Historia Natural SGHN dirige este proyecto. Trabajan con Samuel Formoso, el granjero. Arreglan una parte del viejo pantano.
El ganado come la hierba de forma medida. Esto no daña la tierra.
También quitan los plásticos sucios de esa zona. Por esto, las plantas propias del humedal crecen nuevamente. Son plantas típicas de estos sitios. Por nombrar un caso, el poco común cardo llamado Eryngium viviparum vuelve. Los animales que vivían allí regresan también.
Este trabajo tiene un pacto firme. Debe verse y cuidarse durante treinta años. Por eso, es un plan de futuro…con continuidad y esto trae frutos positivos para la naturaleza y para la gente del lugar.
2025-2030
El Plan de Humedales para 2030 ve estos cinco años como claves. Hay que empezar a arreglar bien los humedales. Esto incluye a Antela. En Antela, el objetivo es claro, se deben limpiar al menos 500 hectáreas. Esto tiene que pasar antes de que acabe el año 2030.

¿Qué implicaría de verdad volver a tener la laguna de Antela?
Si la restauración se hace bien, la Laguna de Antela regresaría a su estado anterior. Podría ser un sistema vivo con varios usos.
- Esto incluye manejar el agua, tener mucha vida, guardar carbono y ser hogar para especies importantes.
- Sería una base natural que ayuda contra las crecidas de agua y la falta de lluvia. Esto es clave cuando el clima cambia.
- Además, impulsaría el turismo de naturaleza y apoyaría la economía de la zona de forma duradera.
Ojalá se haga realidad nuestro sueño, y la laguna de Antela vuelva a ser lo que era, pura vida para todos.
Demandamos la restauración de la emblemática Laguna de Antela








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