18 junio, 2024

Blog de Galicia Máxica

Noticias, consejos y actualidad general de Galicia y el mundo. Turismo, naturaleza, patrimonio, ciencia y tecnología. Información directa y clara.

Irene González Basanta y Sofía Casanova, dos pioneras coruñesas relegadas al olvido

Galicia no solo cuenta con un patrimonio envidiable, una gastronomía de primera categoría y enclaves naturales irrepetibles. No, Galicia es mucho más que construcciones o espacios, que platos o leyendas. Galicia es su gente. La esencia de la comunidad está conformada no solo por cada una de las personas que habitan en ella, sino también por las que ya no están. Dentro de este segundo grupo destacan aquellos a los que se ha dado en denominar como “gallegos ilustres”, hombres y mujeres del ámbito de la cultura, la ciencia o la política que han marcado un antes y después en el devenir de la historia. No obstante, en este grupo siguen faltando nombres. Los de Irene González Basanta Sofía Casanova son dos de ellos.

Estas dos mujeres demostraron a finales del siglo XIX y principios XX que los roles de género no eran para ellas, convirtiéndose en dos pioneras en dos ámbitos hasta el momento dominados por hombres: el fútbol y el periodismo.

Irene González Basanta sintió desde muy pequeña la pasión por el esférico, una afición que no era bien vista entre su entorno. Sin embargo, las continuas burlas que recibía Basanta cuando jugaba al fútbol en sus ratos libres se convirtieron en el combustible para llevar su amor por el deporte rey un paso más allá: hacia la profesionalización. Así fue como esta coruñesa se convirtió en la primera jugadora profesional de fútbol del país, sentando las bases para el desarrollo del fútbol femenino. 

Los testimonios de la época relatan que Irene no solo formó parte de diferentes equipos masculinos, sino que su actitud en el terreno de juego era calificada como intimidante por muchos de sus compañeros. Basanta jugaba como portera y bajo su dominio de los tres palos, gritaba, daba órdenes e incluso peleaba por el esférico contra sus contrincantes. Tras estar a las órdenes de diferentes entrenadores, Irene decidió fundar su propio equipo, el Irene F.C., del que era capitana. Un equipo en el que tenían cabida otras mujeres que compartían su misma pasión.

Desafortunadamente, lo que pudo haber sido una carrera meteórica en el fútbol femenino y en la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres se truncó muy pronto. Con apenas 19 años, Basanta enfermó de tuberculosis y falleció en 1928. Su historia, no obstante, acaba de ser recuperada por los periodistas Juan Luis Rodríguez Cudeiro y Rubén Ventureira Novo en el libro “Irene y las puertas del fútbol”. Ambos autores han querido recoger el testigo de Irene y compartir con el mundo su trayectoria para demostrar que no hay deportes divididos por géneros y que, a pesar de que a día de hoy los logros de mujeres en disciplinas deportivas mayoritariamente masculinas sigan sorprendiendo, no son una novedad.

Foto: Dominio Público

Alejada de los campos de fútbol, pero no de los de batalla, encontramos a Sofía Casanova. Nacida en un entorno humilde, con tan solo 20 años Casanova se había convertido en una poetisa consagrada en la corte de Alfonso XII. Su carrera como periodista comienza cuando se casa con Wincenty Lutosławski, un diplomático polaco. A partir de ese momento, Sofía viaja por todo el mundo debido al trabajo de su esposo, lo que le permite escribir numerosas crónicas para el diario ABC abordando todo tipo de temáticas. 

No obstante, su papel clave en el periodismo se desarrolla durante la I y la II Guerra Mundial, cuando Sofia Casanova se convierte en reportera de guerra. Así, esta gallega afincada en Polonia relató las atrocidades de los conflictos bélicos que marcaron el siglo XX en más de 800 artículos que fueron publicados por el periódico ABC. Lo hizo a través de la mirada personal y única de quien vive en primera persona la guerra. Si bien Sofía Casanova no fue la primera periodista centrada en cubrir acontecimientos bélicos en nuestro país, sí fue la primera gallega en hacerlo. A pesar de ello, su emocionante vida y su intensa carrera en los medios siguen siendo desconocidos para muchos gallegos