En las crónicas del atlántico, resuenan nombres que danzan entre la fábula y la brutalidad. Uno de ellos oriundo de Galicia fue Benito Soto Aboal «el capitan burla negra» estimado por tantos analistas como el gran bucanero del Atlántico, a quien la prensa británica de su era tachó como “el más sanguinario”.
Os vamos a acercar a Benito Soto, el gran pirata que dicen inspiró La canción del pirata de José de Espronceda de 1835, seguro que te sonará.
Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín;
bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín….
Aunque en mi opinión «La canción del pirata» de José de Espronceda no está dedicada a alguien en concreto, es más bien un himno a la libertad personal y también una declaración de rebeldía.
Benito Soto Aboal
Sus Raíces en Pontevedra
Benito Soto nació en Pontevedra, allá por 1805, en la zona marítima de A Moureira. Galicia en aquellos dias, era tierra fértil para marineros, corsarios y navegantes audaces. Desde temprana edad, se lanzó al mar y no tardó en conocer la implacable vida a bordo de mercantes.
Su trayectoria cambió al enrolarse en el navío Burla Negra, un bergantín brasilero que, oficialmente, se dedicaba al comercio…y a otros negocios no tan transparentes.
Motín y el nacimiento del pirata
En 1828, durante una singladura por el Atlántico, Soto lideró un motín audaz. El capitán pereció, y el navío cayó en manos de los sublevados. Desde ese momento, la “Burla Negra” dejó las apariencias: se convirtió en un navío pirata.
En poco tiempo, asaltaron buques británicos y norteamericanos en el Atlántico Sur. La violencia fue extrema. En bastantes asaltos de Benito no quedaron supervivientes, reforzando así su reputación de salvajismo.
Los ataques más conocidos sucedieron cerca de la isla Santa Elena, además de en rutas mercantiles entre Brasil y Europa.
Botines, tesoros, y la leyenda
Luego de varios abordajes exitosos, Benito Soto Aboal eligió regresar a Europa. Buscó desaparecer, borrar las huellas de sus crímenes, comercializando bienes robados en puertos de la península.
De allí brota una de las leyendas más fuertes de Pontevedra. Se cuenta que escondió parte de su botín en la Casa das Campás, edificio muy viejo del centro histórico. No existen evidencias documentales, pero la tradición popular mantiene fresca la historia del tesoro enterrado.

Captura y sentencia
La ruina llegó rapidito. Tras el hundimiento de la “Burla Negra” cerca de Cádiz, Benito fue atrapado en Gibraltar por los ingleses en 1830. Como era de esperar tuvo un juicio fue exprés y estricto.
Su sentencia fue logicamente culpable y fue ejecutado en la horca en Cádiz el 25 de enero de 1830. Solo tenía unos 24 o 25 años.
Su final simbolizó el ocaso de la época clásica de la piratería atlántica. Por eso, bastante historiadores lo apodaron “el ultimo pirata del Atlántico”.
¿El más sangriento?
La prensa inglesa del siglo XIX regó el mundo con relatos espeluznantes de sus atrocidades. No obstante, ciertos historiadores actuales atemperan esa imagen Ya que puede que una parte de la historia fuese exagerada para legitimar su ajusticiamiento.
La crueldad no era nada raro en la piratería de aquel momento. Su fama fue creciendo con el paso de los años, entremezclando realidades y relatos populares. A pesar de eso, los documentos judiciales corroboran múltiples asesinatos y saqueos salvajes.
Curiosidades
- Nació en Galicia, sin embargo su actividad de piratería tuvo un alcance mundial.
- Trabajó cuando la piratería ya estaba en franca decadencia.
- Su figura ha servido de inspiración para novelas, estudios históricos y articulos en la prensa.
- En Pontevedra, su nombre aún genera entusiasmo entre la historia y el mito.
- Se le considera de los últimos europeos ejecutados por piratería clásica.
Entre la historia y el mito
Benito Soto Aboal fue el resultado de su tiempo, guerras de independencia americanas, comercio transatlántico en auge y mares aún difíciles de dominar.
Entre el mozo marinero gallego y el pirata ahorcado en Cádiz hay un lustro. Sin embargo, fueron más que suficientes para hacerlo leyenda negra en el Atlántico.
La Casa das Campás
Quizás, si uno camina las viejas calles de Pontevedra, aun vibra la pregunta ¿Estaba verdaderamente un tesoro oculto debajo de las piedras de la Casa das Campás? El tesoro no está claro si estará como tampoco el donde está enterrado Benito.
Muchos apuntan que el lugar elegido sería la casa, como un guiño al tesoro soy yo. Tras ser condenado a muerte, desapareció el cuerpo, lo que sigue siendo un misterio. Algunos apuntan que aún pueda hallarse enterrado en este lugar. otros en la Isla de Tambo.
La leyenda del pirata tiene su encuadre en un edificio civil misterioso con campana. Este es silencioso testimonio de las criminales andanzas de Benito Soto, ese pirata cruel y sanguinario del barrio de La Moureira, apodado “capitán Burla Negra”. Perseguido por su sangrientas correrías, se ocultaba en esta casa.
Cuenta la leyenda que escondía en esta casa sus botines, fruto de los saqueos a los navíos que asaltaba en su ruta náutica. A él se le achaca la frase “los muertos no hablan”.
La Casa de las Campás preserva la fachada del S.XV, posee dos arcos conopiales en la entrada, góticos con toques árabes que se intuyen, y unas ventanas únicas con grabados heráldicos. Incrustada en sus piedras late la leyendas, en la actualidad es rectorado universitario.
Hay quiénes admiran a este pirata, pero una amplia mayoría no apreciamos a los que matan a gente inocente hombres, mujeres y niños.

Esta leyenda duerme en el hermoso barrio da Moureira tuvo mucha influencia entre los siglos XIV-XVI, hizo esta ciudad una de las más relevantes de Europa. Allí se construyeron los astilleros de Paio Gómez de Sotomaior y del albergo de los Colón, de etnia hebrea este ultimo.










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