Os presento la casa caracola, sin lugar a dudas la construcción más original de Galicia, la más importante y valiosa por lo que nos enseña.
Ella es una manera de entender que vivir también puede ser más sencillo, más sano, más coherente.
La Casa Caracola la llaman la casa del Gaudí de O Grove José Luis Torres. Pero a la Casa Caracola las comparaciones le resbalan, porque sabe que es mucho más que eso: nace del amor a la naturaleza y tiene como impulsor al Taller Triscal que busca mover conciencias.
Un proyecto con muchas ramificaciones, porque en él cabe todo: cultivar, crear…cambiar un poco el mundo…Cambiar el mundo no siempre significa transformarlo entero. A veces basta con alterar un rincón. Con dejar una huella diferente. Con demostrar que hay otras formas de mirar, de vivir, de construir.
La Casa Caracola “el homenaje a la vida”
La casa Caracola ha sido construida con el método Kerterre que consiste en la autoconstrucción de hábitats ecológicos y duraderos utilizando principalmente cal y cáñamo. En este caso en vez de tierra se añade arena, para estar aún más cerquita del mar.
Estas pequeñas casas «yurtas» son resistentes, aislantes, económicas y se construyen sin armaduras ni vigas, carbonatándose con el tiempo para formar una estructura sólida y saludable.
La casa caracola se encuentra en Balea, muy cerca de la carretera que atraviesa la península de O Grove.

Imponente, robusta y muy artística la Casa Caracola, nos enseña que lo que nos da la naturaleza es más que suficiente para ser feliz.
Todo empezó amasando la tierra en O Grove, construyendo poco a poco y bien acompañado.
Un original horno de adobe
La casa cuenta también con un horno de adobe que guarda el calor de lo auténtico.
Una casa que parece sacada de un cuento pero no aparece por arte de magia, es proyectada ya en 2020 y construida por un hombre y sus colaboradores, amigos a los que les une una preciosa y mágica idea.
Jose Luis sigue realizando talleres de manualidades para niños y mantiene el taller Triscal, para promover la renovación y construcción ecológica de viviendas sanas y respectuosas con el medioambiente.
Un Gaudí a la gallega que quiso traerse el mar a su finca, con vientos de cambio, haciendo de la Caracola un símbolo para que su mensaje llegue lejos.
Porque a veces no hace falta inventar nada nuevo… solo recordar lo que ya sabíamos.
Recordar que la belleza no siempre está en lo espectacular, sino en lo sencillo, en una forma orgánica, en una pared imperfecta, en un espacio que respira con el entorno.
Que lo auténtico no se fabrica en serie, sino que nace despacio, con las manos, con la intención puesta en cada detalle.

Festa da Terra
Participó hace poco en la fiesta de la Terra » Festa Da Terra» quién sino la casa caracola para demostrar su importancia.
Un espacio propio que se entrega a lo común, a corazones movidos por algo más que el consumismo, donde los latidos llevan escrita la armonía con lo que te rodea. Un sueño que pronto despertará con su apertura.

“Una es la principal, que representa la fuerza, y la otra es una caracola de mar, con una altura de casi 5 metros y que representa el gym, la elegancia y la belleza”.
Jardín
El proyecto, que sigue en crecimiento y espera también incluir un jardín que está a punto de finalizarse.
Inauguración
José Luis prevé que será el mes de junio la cita para la celebración pública de su apertura, estará amenizada por una soprano.
La aldea de los pitufos
La apertura de la Casa Caracola no lo detiene, porque José Luis Torres tiene entre manos un proyecto verdaderamente mágico: un poblado pitufo.
“No se ha hecho nada parecido en Galicia, y sería una forma de atraer a gente a este entorno, ya de por sí atractivo”.
Porque cuando alguien construye desde el alma… no está levantando un espacio, está creando un mundo.
















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