Egeria la mujer gallega más famosa de la Antigüedad. Una figura que dió luz a las nieblas del siglo IV. Incluso en los rincones más remotos del Imperio romano, Egeria aspiraba a hacer uno de los viajes más importantes de la historia.
La identificaban bajo varios nombres Egeria, Eteria, Ætheria, o Etheria. Es una aventurera oriunda de la antigua Gallaecia, que vivió una odisea que retó a su tiempo, atravesando medio mundo, dejando escrito uno de los primeros relatos del viaje de una mujer.
En una época donde muy pocos se animaban a abandonar su tierra natal, y mucho menos una mujer, Egeria se lanzó a las vías del Imperio y convirtió su viaje en palabras, las que hoy, despues de más de mil seiscientos años, siguen susurrando desde el pasado.
Egeria la primera mujer viajera y peregrina de la historia.
Esta escritora y viajera del siglo IV, dejó un legado asombroso. Es ella la autora del célebre libro de viajes Itinerarium Egeriae, también conocido como Peregrinatio Aetheriae, el Itinerario de Egeria.
En estudios sobre Egeria ronda la idea de que probablemente y con hechos evidentes, una teoría postula que podría ser la hermana de Gala, sobre quien San Jerónimo de Estridón menciona como compañera de Prisciliano. Otros estudios la emparentan con la primera mujer de Teodosio el Grande. Lo único que está claro gracias a los documentos conservados es que era originaria de la provincia de Gallaecia de la Hispania romana. También es reseñable que toda la información de la que disponemos sobre ella y su vida, la sabemos gracias a sus cartas.
Lo que parece incuestionable es que fue una mujer noble. Tuvo una posición financiera holgada y una formación impresionante, sabía griego y tenía conocimientos tanto literarios como geográficos. En su obras, ella muestra ser una mujer de gran espiritualidad, a la vez que, según la propia Egeria, una curiosa insaciable.
A Egeria le mostraban respeto los obispos, monjes, y dignatarios, así lo relata durante su viaje. Esto hizo que muchos la nombren como una abadesa aunque no hay documento histórico que así lo afirme y en esta época no había monjas por lo que esto queda totalmente descartado. Una mujer mal conocida porque no fue como muchos indican monja. Otros y por menciones en sus textos sugieren la posibilidad de que Egeria contara con algún tipo de salvoconducto oficial que le permitió contar con protección militar en territorios especialmente peligrosos.
“A partir de este punto despachamos a los soldados que nos habían brindado protección en nombre de la autoridad romana mientras nos estuvimos moviendo por lugares peligrosos. Pero ahora se trataba de la vía pública de Egipto, que atravesaba la ciudad de Arabia, y que va desde la Tebaida hasta Pelusio, por lo que no era necesario ya incomodar a los soldados”. Egeria
Es una de las primeras viajeras documentadas del mundo
Podríamos decir que fue la primera mujer en la historia que escribió una crónica detallada sobre sus viajes. ¡Una influencer de viajes adelantada a su tiempo!
En aquellos días, las rutas eran complicadas y los mapas solían ser poco precisos o estar mal hechos. Viajar, casi significaba desaparecer. Sin embargo, esta dama de la antigua Gallaecia se lanzó a explorar el mundo. Ella no dirigía ejércitos, tampoco servía a emperadores, solo tenía una enorme voluntad que la empujaba a descubrir nuevos lugares. No olvides su nombre, Egeria, y a ella le debemos el conocer como era el vivir los viajes antes, hace más de dieciséis siglos.
En el siglo IV, el Imperio romano aún gobernaba aunque estaba en decadencia pero sus extensas vías, puertos y ciudades unían Hispania con Oriente. En este momento de la historia Egeria decidió descubrir el mundo en primera persona, y empezó una peregrinación única a los lugares sagrados del cristianismo.
Su viaje. Peregrinación a Tierra Santa
Partió desde el extremo occidental del Imperio y, durante varios años, recorrió muchos miles de kilómetros, cruzando provincias, desiertos, y montañas para alcanzar las tierras bíblicas.
Su largo viaje la llevó a Jerusalén, el corazón espiritual de la creencia cristiana. Después, su exploración se extendió a otros sitios sagrados como el Monte Sinaí (donde la tradición situaba la entrega de las Tablas de la Ley) o el Río Jordán (donde se bautizó a Cristo), además de muchos monasterios y comunidades, vibrantes en Oriente.
Tres años de viaje y una carta dirigida a sus hermanas a modo de despedida y punto final de este periplo “tenerme en vuestra memoria, tanto si continúo dentro de mi cuerpo como si, por fin, lo hubiere abandonado” sugiere la posibilidad de que finalmentenunca regresó a su tierra.
Itinerarium Egeriae
Lo más asombroso de este viaje no solo residio en la travesia, también en lo que dejo como legado. En su periplo, redactó varias epístolas. Esas misivas fueron recopiladas en el Itinerarium Egeriae, se destacan entre las crónicas más impresionantes del período de la antigüedad tardía.
Retrató con minuciosidad los lugares que vistaba y contemplaba, las liturgias religiosas a las que asistía, y los senderos por los que transitaba. Sus expresiones nos permite observar la existencia cotidiana de los cristianos primitivos y de las ceremonias efectuadas en Jerusalén, en un instante en que el cristianismo aún forjaba sus innumerables costumbres.
Su estilo
Su escritura, es directa y con esa esponteanidad de transmitirnos a lo vivido, por momentos logra hacerte sentir allí como si de su mano visitases cada uno de los lugares. Ella no fue cronista formal, ni un sabio encerrado en sus libros, fue una verdadera viajera que supo transmitir cada uno de sus pasos de forma cercana e intuitiva. Escribió como solo saben hacer los que comparten con el corazón, compartiendo con emocion todo lo que encontró en el camino.
La primera escritora de la Península Ibérica
Gracias a esa voz tan única, Egeria se convirtió también en la primera escritora famosa de la Península Ibérica!.
Es difícil pensarlo ahora, imaginar aquél viaje realizado por una mujer en el siglo IV. Viajar desde la lejana Gallaecia hacia Oriente, era cruzar medio mundo,navegar por el Mediterráneo, andar por senderos larguísimos y peligrosos y depender de posadas o monasterios para pasar las noches segura. Y aún así, nada detuvo a Egeria. Consiguió dejar huellas de cada paso.
Asi pues, desde el límite atlántico del Imperio Romano, ¡una gallega escribio uno de los primeros grandes relatos viajeros! de la historia, ¡vaya!.
Una voz del pasado, que aún persiste, nos murmura algo sorprendente, mucho antes incluso de los mapas actuales y de los famosos exploradores, una figura vagaba explorando el globo, mirada inquisitiva y pluma lista.
La gran ruta de Egeria (381-384)
Salida desde Occidente
Egeria partió desde la antigua Gallaecia, en el noroeste de Hispania, iniciando un viaje que la llevaría hasta el corazón espiritual del cristianismo.
Su primera gran travesía la llevó a través de Europa occidental:
- Ruta terrestre. Gallaecia (Hispania)
- Sur de la Galia (actual Francia)
- Norte de Italia
Desde allí continuó su viaje hacia Oriente.
Cruce hacia Oriente
Tras atravesar Italia, Egeria cruzó el Mar Adriático en barco.
Su destino era una de las grandes capitales del mundo romano:
- Constantinopla
Llegó allí en el año 381, cuando la ciudad era uno de los centros políticos y religiosos más importantes del Imperio.
Peregrinación a Tierra Santa
Desde Constantinopla emprendió el camino hacia Jerusalén, centro de su peregrinación.
Desde Jerusalén realizó diversas visitas a lugares bíblicos:
- Jericó
- Nazaret
- Cafarnaúm
Allí permaneció un tiempo observando las ceremonias cristianas y describiendo con detalle la liturgia de los primeros siglos.
Viaje por Egipto (382)
En el año 382 salió de Jerusalén hacia Egipto.
Visitó algunos de los lugares más importantes del cristianismo primitivo:
- Alejandría
- Tebas
- El Mar Rojo
- El Monte Sinaí
En estas regiones visitó monasterios y comunidades de monjes del desierto.
Viaje por Siria y Mesopotamia
Tras Egipto continuó su peregrinación hacia el norte:
- Antioquía
- Edesa
- Mesopotamia
- El Río Éufrates
- Diversas regiones de Siria
Esta parte del viaje fue una de las más largas y aventureras.
Regreso
Tras recorrer los territorios orientales del Imperio, Egeria regresó de nuevo a Constantinopla, desde donde probablemente inició el camino de vuelta hacia Occidente.
Homenaje a su paso por la historia
Egeria nunca se hizo con territorios los conquistó con sus pasos, no levantó imperios los construyo con su pluma. Realizó algo asombroso, grabó un camino en la memoria del tiempo, para ser recordada.
Curiosidades
Sello: XVI centenario del viaje de la monja Egeria
En 1984 el 26 de septiembre como centenario del viaje se le hizo un sello conmemorativo «Egeria la monja viajera» con una tirada de cuatro millones de ejemplares
Etheria Magazine
Una revista dedicada a las mujeres viajeras lleva su nombre.
Bebidas con su nombre
Hasta tiene cervezas artesanales con su nombre en el Bierzo
Alemania y el proyecto Egeria
De el año 2000 a 2015 un grupo de mujeres (religiosas y no religiosas) se unió para hacer un viaje cada año. El propósito de esta grupo era visitar los escenarios del recorrido de Egeria en su peregrinación.
El último año viajaron a Galicia para visitar Santiago de Compostela, terminando así su recorrido con la recreación de la vuelta a casa de Egeria (aunque de esta no se tiene constancia).
Conferencias en torno a su figura
El 26 de enero de 2021 se rindió homenaje a Egeria, con la primera conferencia de la quinta edición de «Españolas por descubrir», a cargo de Carlos Pascual, autor de «Viaje de Egeria. El primer relato de una viajera hispana». Tuvo lugar en el Círculo de Orellana, en colaboración con el Instituto Cervantes.









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