Hay momentos que se quedan grabados y este va a ser uno que recordaremos durante mucho tiempo y es que el mar tan enfurecido amaneció que de tanto agitarse, creo un mar de espuma que inundando todo a su paso nos recordó que la naturaleza esta en continuo cambio y como el estado de ánimo el mar se antoja en calma y sereno, o con toda la fuerza del oleaje y agitado.


Relacionado
No te asustes si escuchas sirenas
El sanatorio de Cesuras. El antes y el después
Monasterio de Santa María de Oia. Historia, mar y magia en el verano más especialI